Group_Fitness_Class

He visto las últimas semanas en las redes sociales varios vídeos de clases colectivas, mostrándose como clases espectaculares y con una animación increíble … pero en las cuales se realizan movimientos y ejercicios con un enorme componente lesivo. Y es por ello por lo que me he decidido a escribir sobre algunos aspectos fundamentales en lo que respecta a las clases colectivas.

Hay muchas variables que influyen en el éxito de una clase destinada a un grupo de gente de un centro deportivo de fitness y/o salud. En las múltiples formaciones que he impartido a futuros profesionales de la actividad física y la salud, en relación a las actividades colectivas, siempre hacía referencia a tres aspectos a la hora de diseñar y preparar una clase:
– Seguridad
– Eficacia
– Motivación
Con seguridad nos referimos al hecho de minimizar el riesgo de lesión para el usuario, atendiendo a una adecuada selección de movimientos y ejercicios, una estructura correcta de la sesión y un buen uso de los materiales e instalación. De nada nos vale una clase espectacular en la cual cada día “perdemos” un socio por algún tipo de lesión.
Es necesario en este punto realizar una correcta evaluación riesgo – beneficio, qué riesgo voy a asumir para conseguir qué beneficio. Por ejemplo, un usuario normal de un gimnasio, con objetivos de salud y/o estéticos en su mayoría, no debería asumir los riesgos de un competidor en halterofilia a la hora de realizar una sentadilla; posiblemente el usuario fitness conseguirá unos resultados más que apetecibles con un recorrido articular más corto (90º en la rodilla), sin asumir los riesgos que supone realizar un recorrido mucho mayor (qué seguramente pueda proporcionar un pequeño mejor resultado a costa de aumentar exponencialmente el riesgo lesivo).
También, cuando hacemos la selección de ejercicios hay que considerar que el instructor debe atender a un grupo más o menos grande de personas, lo que nos lleva a que el ratio de atención para cada usuario desciende considerablemente, lo cual nos hace desechar ciertos movimientos qué, pudiendo ser adecuados, se podrían volver peligrosos para el usuario si no le prestamos la suficiente atención, por ejemplo, el hecho de subirse a un bosu invertido, cuando podemos dedicar toda nuestra atención y cuidado a una persona (ratio entrenador – usuario 1:1, o sea, un entrenador personal) no debería conllevar ningún riesgo, pero si tenemos en la clase a 20 personas que todas deben subirse a la vez a un bosu invertido, es imposible controlar a todas a la vez y sería muy probable que en algún momento provocase la caída de un alumno.
Y no nos olvidemos de los ¿“ejercicios” “supermotivantes”? que hacen de la clase un espectáculo (ponerse de pie en una cinta, hacer flexiones y bailar sobre una bicicleta de ciclo indoor, etc…), cuyo valor dentro del entrenamiento es nulo y qué provocan situaciones y posiciones corporales con un más que evidente peligro en la integridad del alumno.

La eficacia hace referencia al hecho de que la actividad que realicemos cumpla una serie de objetivos en relación a la mejora del estado físico/mental del alumno, y con ello aumente su bienestar. Porque en el fondo, toda persona que acude a un centro deportivo quiere ver mejoras en su salud, su aspecto, condición física, etc… Por supuesto, la propuesta a realizar en la clase debe estar relacionada con la imagen que “vende” esa actividad (por ejemplo, el ciclo indoor es una actividad predominantemente cardiovascular, por lo que el diseño de la clase debe ir enfocado a mejorar esa condición física, y no tanto otras). En relación a esto, hay que discernir algunas vertientes a evitar:
– La sesión diseñada por y para el entrenador: La sesión debe ir dirigida a los alumnos, y nunca supeditada al estado de forma y/o de ánimo del instructor (ni para sus objetivos).
– Las sesiones “cañeras” porque sí (porque yo lo valgo jeje): El entrenamiento debe tener un orden y un sentido, acorde al nivel de los usuarios y en relación a otras sesiones anteriores y posteriores. Entrenar bien no es entrenar siempre a tope, debemos controlar, variar y alternar los esfuerzos (si los deportistas de alto nivel lo hacen, será por algo). Es muy fácil “hacer sudar” y “cansar” a los alumnos, pero organizar un entrenamiento adecuado, no lo es tanto.
– Las clases que “venden” unos resultados que en muchos casos, los profesionales de la actividad física, sabemos que no son totalmente ciertos (no es que mientan, es que a veces no dicen toda la verdad 😉 Sé que esto que estoy diciendo no es muy popular, pero…. es así. Me reservo (por ahora) el nombrar actividades concretas…
Por lo tanto, al diseñar una sesión, el instructor debe seleccionar ejercicios, cargas y métodos de trabajo encaminados a conseguir una serie de resultados acordes al potencial del tipo de clase a impartir.

La motivación es un aspecto fundamental en las clases colectivas, ya que un gran número de alumnos eligen realizar actividad física en este formato porque entrenamientos individuales (cómo realizar una rutina en una sala de fitness), le resultan aburridos y poco motivantes, por lo que acaban abandonando su programa de entrenamiento. La mayoría de clases colectivas tienen tres elementos diferenciales a nivel motivacional:
– La música: Bien formando parte de la estructura de la sesión (clases coreografiadas), bien como “marcapasos” del ritmo de ejecución (clases de acondicionamiento muscular por ej.) o bien acompañando de fondo durante la clase (tai-chi, yoga, etc…), la música puede ser un elemento motivador sensacional, si conseguimos crear una íntima unión entre ella y los movimientos que ejecutamos, al ritmo adecuado y creando un ambiente y unas sensaciones agradables en los alumnos, se convertirá en un apoyo imprescindible para que la gente consiga alcanzar sus objetivos.
– La sensación de grupo: El hecho de realizar una actividad con más gente a nuestro lado, que trabaja, suda y se esfuerza igual que nosotros, motiva en muchos casos a optimizar el rendimiento de los alumnos en las clases.
– El instructor: Una de las tareas básicas del instructor de actividades colectivas, es el de ser líder del grupo, guiando, animando e impulsando a los alumnos a alcanzar los objetivos de la sesión. Para ello debe dar muestra de sus habilidades de comunicador, a nivel verbal y no verbal. El instructor no sólo debe “instruir”, sino que tiene que motivar continuamente a los alumnos.
Dos aspectos a comentar sobre la motivación; motivar no significa necesariamente montar una fiesta (que se puede montar, por supuesto), hay muchas maneras de motivar: acoplando la música perfectamente al esfuerzo que estoy realizando, susurrando en el momento oportuno, esforzándome con los alumnos en un punto determinado de la clase, acercándose a un alumno para animarlo personalmente, etc, etc, etc…. El otro punto a comentar es que, en ningún caso la motivación debe esconder un diseño erróneo de la sesión, por ejemplo, el realizar un movimiento muy “motivante” o muy “divertido” no es excusa para poner en peligro la salud de nuestros alumnos. Habremos visto en ocasiones instructores con una gracia innata, una capacidad enorme de crear un ambiente estupendo…. pero si analizáramos el trabajo que están realizando desde el punto de vista de eficacia y seguridad que están realizando, posiblemente más de una vez deberíamos evitar impartir esa clase.

Prácticamente cualquier aspecto a tener en cuenta (de forma general) en una clase colectiva, se podría englobar en uno de estos tres apartados: Seguridad, Eficacia y Motivación. En función del objetivo del usario, y aunque los tres son importantes, unos tienen prioridad sobre otros. Como ya hemos vislumbrado anteriormente, cualquier persona con un objetivo relacionado con salud o estética (fitness, wellness), debería priorizar la Seguridad (evitando riesgos innecesarios y garantizando la integridad de la persona, evaluación Riego-Beneficio); probablemente un atleta de élite tenga que prorizar la Eficacia (asumir mayor riesgo para obtener el máximo beneficio). Centrándonos en el mundo del fitness, salud,… mi propuesta sería la de realizar sesiones Seguras y Eficaces, y si además son Motivantes, fantástico. Esto quiere decir que el instructor debe tener un mínimo de conocimientos y formación técnica (lo que debería garantizar los dos primeros puntos) y a partir de ahí encontrar la mejor forma de hacer esa sesión lo más motivante posible (un gran motivador no tiene necesariamente que tener una formación técnica adecuada). También es cierto que por muy buena que sea la clase, si no conseguimos “enganchar” y fidelizar a los alumnos, no tendremos éxito en este trabajo.
Así que, teniendo claro que es lo prioritario, recuerda que un poco de “equilibrio” no está mal. Si eres instructor, analiza cuáles son tus puntos fuertes y tus puntos débiles, no descuides los fuertes y potencia los débiles, no los “escondas” sobreutilizando los fuertes. Y si eres alumno, ten todo esto en cuenta para seleccionar las actividades e instructores que más te pueden ayudar para conseguir tus objetivos.

Pablo Corredera
Licenciado en CCAFyD
Entrenador Personal y Formador de Instructores Deportivos

s comentarios

  1. Miguel Ruido

    Como siempre, uno de los pocos monitores en quien se puede confiar y el único que sólamente con mirarlo, me ha enseñado.

    • Pablo Corredera

      Muy agradecido por esta valoración, cuando realmente esto es algo que debe ser básico para cualquier profesional dedicado a este sector, y más concretamente si imparte clases grupales.

  2. Roberto Muñiz

    Humanizar el sector. …. con todo lo que conlleva. Visualizar el conjunto observando a cada individuo. …. motivando a cada uno a la vez sin sacarlo del entorno … tanto en objetivo, como en adaptacion de la sesion; etc etc etc y recordando que todo ello esta dentro Dr un mismo entorno … dentro de la misma clase colectiva.

    • Pablo Corredera

      Muy buena puntualización Roberto, sobre esto se podría profundizar mucho más, aquí se presenta un esbozo sobre la profesionalidad en el apartado de actividades en grupo dirigidas por un instructor dentro del sector del fitness y salud.

Publica un comentario

Tu email no se publicará.Required fields are marked *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>